Estancia mínima y permanencia con un gestor: qué diferencia hay

La estancia mínima en los alojamientos turísticos ha sido desde siempre un debate muy discutido.

Hay que distinguir tres cuestiones: la duración mínima de una reserva, la disponibilidad que ofrece el propietario y la permanencia pactada con la empresa gestora. Además, la modalidad de alojamiento debe cumplir la normativa de su territorio.

Una empresa gestora puede proponer condiciones de disponibilidad o duración contractual. No son la estancia mínima del huésped: deben revisarse separadamente en el contrato de gestión.

El contrato debe explicar durante qué periodos se comercializa la vivienda, cómo se bloquean fechas para uso propio y qué sucede con las reservas ya confirmadas.

Por su parte, a los turistas también se les exige estar un período mínimo en la vivienda.

Sin embargo, ¿esto es lo más recomendable de cara a ofrecer la mejor experiencia al huésped?

Estancia mínima en el alojamiento vacacional: ¿sí o no?

Muchas agencias y empresas de gestión de apartamentos vacacionales exigen una pernoctación de 3 noches o, como mínimo, de un fin de semana.

¿Por qué hacen eso? Principalmente, estas empresas optan por la estrategia de estancia mínima en alojamiento vacacional por tres motivos:

  1. La comodidad: A menor cantidad de reservas, menos veces que habrá que hacer un check-in y check-out, así como prestar atenciones a otro tipo de cuidados (detalle de bienvenida, gestión de la reserva…)
  2. El ahorro: Como el huésped se queda más tiempo, los gastos de limpieza y mantenimiento se reducen notablemente.
  3. La planificación: estancias más largas pueden reducir la rotación, pero también bloquear fechas de demanda alta. La comisión y el resultado del propietario dependen del precio, los gastos y las condiciones pactadas.

En Alehost, la duración mínima de las reservas se valora según el alojamiento, el calendario y los costes. Esta decisión comercial es distinta de la ausencia de permanencia del servicio de gestión cuando así se recoge en las condiciones contratadas.

La estrategia puede combinar estancias de distinta duración y revisar huecos entre reservas. Aceptar una noche aislada solo tiene sentido si es compatible con la operativa y con un resultado económico razonable.

El objetivo es mejorar el aprovechamiento del calendario sin confundir facturación con beneficio. Más reservas también pueden generar más costes.

Normalmente, quienes vienen a Madrid suelen hacerlo para pasar city breaks, pequeños viajes en puentes o fines de semana. Incluso, hay quienes se alojan en viviendas como las de Alehost para estar una sola noche.

La flexibilidad se concreta al acordar disponibilidad, condiciones de reserva y forma de terminar el servicio de gestión.

El propietario puede planificar periodos de uso propio conforme a lo acordado, respetando las reservas y contratos vigentes. El huésped elige entre las fechas y duraciones disponibles, no cualquier estancia al margen de las condiciones publicadas.

Así no se ve limitada la libertad de elección de fechas; muchas veces uno viaja con una agenda muy marcada.

La estancia mínima en Madrid: motivo de controversia

Allá por 2014, la Comunidad de Madrid aprobó una normativa destinada a regular las viviendas turísticas.

Una de las novedades que introdujo dicha medida fue la introducción de la estancia mínima de cinco noches por huésped.

Claro está, esto supuso un revuelo en el sector, cuando la Asociación de Gestores de Viviendas de Uso Turístico (Asotur) elevó la queja de que esto suponía una limitación a la actividad.

Por ejemplo, eliminaría la posibilidad de tener huéspedes que quieran pasar puentes, fines de semana, etc. en Madrid, que son mayoría.

La CNMC recurrió en 2015 esa restricción de cinco días. La controversia que se describe aquí es histórica: no debe interpretarse como una estancia mínima vigente que se aplica hoy a toda vivienda turística madrileña.

La estancia se decide dentro de la normativa aplicable y de las condiciones transparentes del alojamiento. Antes de utilizar una referencia histórica, comprueba el régimen vigente.

Así conferimos mayor libertad de elección a las partes interesadas en 1) disfrutar de la ciudad y 2) ganar más por su vivienda turística.

Si tienes una vivienda vacacional en Madrid y quieres confiar en una empresa de gestión turística solvente y con experiencia, puedes confiar en nosotros.

Qué preguntar antes de contratar la gestión

  • ¿Puedo bloquear fechas para uso propio y con qué antelación?
  • ¿Quién decide las estancias mínimas y el precio mínimo?
  • ¿Qué condiciones rigen la finalización del servicio?
  • ¿Cómo se atienden las reservas pendientes si cambia la gestión?

Contexto histórico: recurso de la CNMC contra la restricción de cinco días.

Consulta las condiciones del servicio de gestión de viviendas turísticas de Alehost para tu propiedad.

Civut MadridMano con unas llaves abriendo la puerta de una vivienda